Aprendo de la vida mientras fotografío con mi Pixel 5

Esto es una maravilla y no puedo evitar exclamarlo a los 4 vientos. Me encanta la fotografía y la tecnología y más cuando su la relación calidad precio es de fanáticos ¡El otro día fui a la sierra y me dio por llevarme mi trípode, mi pixel 5 y mi corazón aventurero de fotógrafo! Y de eso es de lo que te hablaré hoy.

Cogí el coche por la mañana

Sí, era ya bastante tarde, y el medio día se acercaba para ir al lugar que quería fotografiar. Aún así dije… ¿y qué hago aquí parado? Total que me lancé y cogí mis artilugios para meterlos en el maletero y dirigirme a la sierra.

El día estaba cambiante. Lo mismo estaba nublado que a los 5 minutos había una puesta de sol radiante. Y eso junto a tanta vegetación admito que puede afectar a las emociones. El sol me evocaba al verano y en la sierra y las nubes al invierno frío.

Entonces decidí parar

Vi como se había formado un hueco entre la maleza y fue entonces cuando decidí parar a tomar un piscolabis y reflexionar sobre la naturaleza. Esta es como nuestras emociones, cambiante, y si no las aceptamos nos vuelven locos.

Entendí que era una mezcla de sentimientos y recuerdos asociados a cada tipo de tiempo. El sol es bueno, te permite salir y expresar tu creatividad. Y eso que llaman mal tiempo te deja en casa encerrado llevando a cabo tus proyectos.

¡Esta fue mi primera parada! donde medité sobre la analogía del tiempo y las emociones humanas!

Y seguir perdiéndome entre las montañas

Cuando ya no me di ni cuenta había recorrido casi 4 horas de viaje por carreteras que cada vez se ponían más difíciles. Aunque yo preferí verlas como una nueva aventura de descubrimiento.

Como veis la carretera cada vez era más pequeña y no había líneas dibujadas. Pero eso tenía el efecto de hacer que mi mente prestase más atención a esa vivencia. Al igual que en la vida cuando te embarcas en nuevos y apasionantes proyectos.

Hasta llegar al punto final

Paré en la meta de este viaje, un lugar donde comer. Y para mi ilusión me encontré a alguien que bauticé como Alberto, uno de esos pequeños regalos que nos da la naturaleza.

Comprendí que cada uno tiene su función y que ninguna función es más importante que otra. El médico salva vidas, el barrendero evita la propagación de virus y el ingeniero fabrica las herramientas de los anteriores.

Para después volver

Ya era tarde, pero aún me daba para algunas fotos más y aprendizajes. Quizás había pasado demasiado tiempo en el coche y pensando. Así fue como decidí parar para entender un poco más la naturaleza.

El agua bajaba bajaba por el río sin oponer resistencia, y a veces se estancaba en pantanos gigantes, para seguir su curso al soltar la presa. No tengas miedo cuando estés estancado, aprovéchalo para ver tu siguiente paso.

Y ver un precioso anochecer

Que me hizo entender que ya era la hora de acabar esta historia entre tonos azulones y grises. La naturaleza es sabia y creó la noche para descansar. También es sabia contigo si a veces te dejas guiar un poco más por tu instinto… por tu naturaleza…

¡¡¡FIN!!!

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